viernes, 14 de septiembre de 2012

¿What destino?

Cómo me gustaría ser como esa mujer: dueña de si misma, valiente, atrevida, siempre viajando a donde nadie conoce y todo el mundo habla, no como yo, dueña de una tienda con mi hermano que se pasa la vida cuidando de mi enfermedad, aguantando mis cambios de humor, atado a este pequeño mundo teniendo miles de cosas que descubrir. Yo no he decidido llevar esta vida, pero él ha tomado la decisión de no abandonarme. 
- Entonces eso es lo que es de valientes, ser dueño de tu destino.
- Estoy abocada, pues, a ser esclava lo que me quede de vida.
- O podrás aprender a vivir como quieras dentro de tus posibilidades, no quedarte aquí encadenada para siempre, vendiendo a tus clientes, convirtiendo sus anécdotas en tu vida, conociendo por oído y no por propia experiencia. Ninguna persona ha nacido para encerrarse entre cuatro paredes, a no ser que así lo quiera ella misma. Y tú...tú no lo quieres para nada, tu mirada me lo dice, tus ojos cuando ellos hablan del mundo, cuando el aire fresco entra al abrir la puerta. 
- Y dormiré una noche más repleta de ilusiones que mañana morirán de nuevo. El pedido acaba de llegar. Hablamos otro día.
- La próxima vez que venga no será como un cliente más, sino como tu salvación, prepara el equipaje, nos vamos de este mundo falso que te has formado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario