- Entonces eso es lo que es de valientes, ser dueño de tu destino.
- Estoy abocada, pues, a ser esclava lo que me quede de vida.
- O podrás aprender a vivir como quieras dentro de tus posibilidades, no quedarte aquí encadenada para siempre, vendiendo a tus clientes, convirtiendo sus anécdotas en tu vida, conociendo por oído y no por propia experiencia. Ninguna persona ha nacido para encerrarse entre cuatro paredes, a no ser que así lo quiera ella misma. Y tú...tú no lo quieres para nada, tu mirada me lo dice, tus ojos cuando ellos hablan del mundo, cuando el aire fresco entra al abrir la puerta.
- Y dormiré una noche más repleta de ilusiones que mañana morirán de nuevo. El pedido acaba de llegar. Hablamos otro día.
- La próxima vez que venga no será como un cliente más, sino como tu salvación, prepara el equipaje, nos vamos de este mundo falso que te has formado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario