Hay marcas que no vienen de nacimiento, cosas que tenemos que ir construyendo a lo largo de nuestro recorrido, tiempo que vamos gastando, pero no quiere decir que pase en vano, si sabemos cómo jugar con él. Las marcas no tienen por qué notarse, pero en el fondo sabemos que a cada paso que damos, una marca de nuestra suela en el piso es una marca más profunda en nuestro interior.
Las medusas pican, nos decían de pequeños, y seguro que siguen haciéndolo, pero hasta que no lo sufrimos en carne no aprendemos a ser cautos con ellas.
A veces incluso tras picarnos, nos tropezamos de nuevo con otra,y pensando que no es la misma no la tememos, son animales, su instinto es sobrevivir, como la mayoría de nosotros, que de tontos caemos de un árbol para después tropezarnos con las piedras del suelo.
Por lo menos a las medusas no les ocurre esto.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario