Somos gente, somos sociedades, personas, ideales, pensamientos, sentimientos. Un conjunto que afecta a cada uno de nosotros, y a la vez cada uno de nosotros influye en dicho conjunto.
El problema está, esencialmente, en nuestro modo de ver que no podemos hacer nada con este mundo, que somos algo insignificante, que somos una simple hormiga, y así se nos ve en realidad, cuando es lo que pensamos. No somos una piedra inerte puesta en medio del camino, al principio, como todos, somos un cuerpo, una mente esperando ser usada, nos convertimos en recuerdos, somos recordados y recordamos, aprendemos y maduramos, crecemos y así vamos ocupando un puesto en el enorme puzzle. No tenemos más que encontrar lo que andábamos buscando, en nuestro profundo inconsciente.
Debemos sacar fuera aquello que necesitamos, hacerlo realidad, saber que hay una oportunidad en algún momento y lugar para lo que realmente anhelamos.
Emociones, actitudes, aptitudes.
La lluvia ha llegado por fin.
No creo que podamos conseguir la felicidad suprema. Solo pienso que son momentos, memoria, pensamiento, sensaciones que alguna vez nos hicieron sentir libres, realizados verdaderamente, sin coacciones ni obligaciones, sin ocultas pretensiones,sin dolor, con esfuerzo y motivos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario