Puede que ella simplemente tuviera miedo, miedo a darse a conocer, a decir lo que necesitaba realmente, no le gustaba tener puntos débiles por los que a los demás les resultara más fácil atacar. Pero había veces que se hacía realmente duro no poder actuar de la manera en la que querría, no decir cosas que necesitaba decir, aunque, a pesar de todo, pensaba que sería mejor así. Estaba harta de dar siempre el primer paso. La vida se basa en ello, primeros pasos a cada momento. No son pues verdaderos primeros pasos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario