Y al llegar al piso, tras una noche de copas con el jefe y su hermano recién divorciado, lo primero que hizo fue acercarse a su cama, la cama donde ella dormía, o al menos mantenía los ojos cerrados. Comenzaron a hablar irónicamente entre risas, entre besos, y pronto surgió lo que parecía ser ya normal en sus noches. Pero esta vez no. El corazón de él comenzó a latir mucho más rápido de lo habitual, un ataque al corazón, parecía. Ella, preocupada, se levantó y le ayudó a sentarse en el borde de la cama. Entre rápidos exhalos de aire, y entrecortadas palabras pudo decir lo que parecía una locura. La quería. Sí, "te quiero" dijo. Ella, con los ojos abiertos de par en par, se quedó perpleja, a eso de un metro suyo. Él, casi aun sin creer lo que estaba diciendo lo repetía constantemente, y con movimientos violentos la alejaba, no quería que le tocara, se sentía tan frágil. Ella, fue a buscar un vaso de agua y se lo dio, entre temblores, se supone que era ella la que temblaba.
- Te quiero, te qui..te quiero.
- Descuida, puedes dejar de decirlo.
- No! No me toques! Oh dios! Tú no lo entiendes. Nunca se lo había dicho a nadie.
- Nunca has dicho "te quiero" a ninguna persona?
-No
-Qué? Nunca se lo has dicho a tus padres?
-...no...
-Ni tampoco a tu hermano?
- ...aahagh
- No jodas, lo tuyo es mucho más grave que lo mío... yo una vez se lo dije a un gato.
-Gracias, ahora me siento mejor. Ya puedes abrazarme.