lunes, 10 de octubre de 2011
Solamente me paro a recordar aquellas tardes llenas de risas, de emociones, de sentimientos y pensamientos, de música y chistes, de historias que nos hacían soñar, de caídas y patines, de césped recién cortado y trozitos de madera rotos. De sol y lluvia, viento, calor, frío o lo que quiera que fuese, estábamos todos juntos, de una forma extraña, pero éramos algo, algo que nunca más será, sí, muchas veces lo hecho de menos, pero también doy gracias pues por ello estoy donde mismo me encuentro ahora.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario