jueves, 13 de octubre de 2011

To beyond.

Despertó, pero no abrió los ojos, pues se dio cuenta que aun se encontraba abrazada a su lado, cálidamente. Había pasado una hora, quizá más, sí, mucho más, pero él no la había soltado, seguía ahí, como si no hubiera pasado el tiempo, como si la eternidad existiera a su lado, podría decirse que, si alguien buscara la respuesta más cercana a esa palabra: Eternidad, ella tendría casi la definición perfecta sin prácticamente soltar una palabra. Se movió un poco y las sábanas con ella. Poco a poco él fue despertándose, pero tampoco dijo nada, hasta que ella comenzó a darle un achuchón ,casi sin fuerzas, un abrazo dentro de otro abrazo. Había caído la noche. Se acomodaron un poco entre las arrugadas sábanas de la cama de él. Esperaron un rato sin soltar palabra alguna, no había por qué estropear ese momento. Se miraron. Sí, podría llamarse eternidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario