Estábamos sentados, uno al lado del otro, como siempre, qué extraño. Cada vez que alguien decía el nombre de uno, en seguida se les venía a la mente el nombre del otro. Sí, todo el día juntos, o por lo menos un par de horas. Siempre discutíamos, de hecho, lo hacemos aun, pero es tan extraño, le miro, y es como... diferente, como si quisiéramos llamar la atención, para percatarnos de que estamos ahí.
Sentados seguíamos, en un parque, eso si era extraño, pues siempre andábamos rodeados de gente, no como esta vez. Hablábamos, y tanto que hablábamos, sin pausas prácticamente, eso tampoco era extraño, y cuando no estábamos de paliques, nos picábamos, o nos insultábamos, sí, extraño. Pero tiene algo especial, algo diferente. Una forma de vivir, una mirada, unas manos, un olor, un nosequé. Tan único, que siquiera puedo expresarlo. Miro más allá de lo que aparenta ser, quizá le diga que es un bruto, sin sentimientos, puede que eso sea la verdad, no me demuestra lo contrario, pero en mi mente tengo una imagen escondida, una imagen que me dice que es alguien increíble, y que solo mostrará cómo es a una persona, y no, no soy yo. Tonta me llaman los que lo saben, sí, tonta soy.
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