domingo, 16 de octubre de 2011

- Eres demasiado cabezota- dijo él con voz que iba del enfado a la frustración-
- Eso ya lo sabes - respondió ella con la voz ya un poco entrecortada-
- ¿Y pretendes que te perdone siempre únicamente por saber cómo eres? - dijo él , ahora un poco más confiado-
-No - dijo rápidamente ella, cambiando su vacía mirada hacia sus ojos- solo quiero que me comprendas un poco, en vez de quejarte siempre. Que hagas algo de vez en cuando.
- Te comprendo, pero... 
No pudo acabar su frase, pues ella en un instante, se acercó a su boca y comenzó a besarle.
- Esto es lo que pasa siempre - dijo cortantemente él-
- ¿Y no es lo que queríamos desde el principio? - sonrió sonrojada- Que sea lo que nunca te atreviste a hacer no significa que no supiera que los dos lo queríamos.
Y esta vez, fue él el que comenzó a besarla, más intensamente que hacía unos segundos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario