viernes, 9 de noviembre de 2012


Y para agradecerles, solo debes dejar una taza caliente de leche, unas galletas recién horneadas, aroma a canela  y unas legumbres para alimentar a los renos. Llevas casi que todo el año esperando a verlos. Sabes que solo pasarán y dejarán algo de felicidad. Eso solían hacer. Aun te queda esa esperanza. 
Las galletas atraerán su atención y vendrán, o ¿vendrán porque se acuerdan de mi lugar de la infancia y luego verán aquel presente y se alegrarán?

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