Y para agradecerles, solo debes dejar una taza caliente de leche, unas galletas recién horneadas, aroma a canela y unas legumbres para alimentar a los renos. Llevas casi que todo el año esperando a verlos. Sabes que solo pasarán y dejarán algo de felicidad. Eso solían hacer. Aun te queda esa esperanza.
Las galletas atraerán su atención y vendrán, o ¿vendrán porque se acuerdan de mi lugar de la infancia y luego verán aquel presente y se alegrarán?

No hay comentarios:
Publicar un comentario