miércoles, 5 de octubre de 2011
Que marica de tío, por favor.
En realidad me haces una gracia, pero exageradamente, hablamos, y te pones de víctima a la vez que me dices cosas que ni tú mismo te crees, me impones prácticamente que te cuente cosas, las cuales te cuento y luego no crees , que no fuera lo que pensabas escuchar no significa que no sea lo que realmente es, y luego, claro, entre enfado y tristeza quieres que me ofenda yo también? Pues la llevas clara, no pienso llorar delante tuyo ni de nadie, lo odio, repito, como siempre, lo odio, y paso de caer más bajo aun, y bastante he dado yo el brazo a torcer, y la cagas, cada vez más, te vuelves alguien estúpido, has cambiado tanto, creo que esa fue una de las razones por las que ya todo no es igual, y si te lamentas o piensas que todo podría ser diferente, de lo primero que deberías darte cuenta es de que el que cambió fuiste tu, yo quería a otra persona, no en lo que te estabas convirtiendo. En fin, ahora podrás hacer lo que quieras, incluso tratarme mal a las espaldas, Ah! no, eso ya lo haces, tranquilo, que por muy mal que me hagas quedar delante de tus amigos y tus colegas las modernitas, no me voy a hundir en tu mierda, primeramente, porque las cosas que les cuentas coherentes no son, y mucho menos verdad, que te pongas de víctima o de hombre traumatizado y harto de la vida no quiere decir que vayas a tener más credibilidad, que por exagerar y mentir uno no gana fama, aunque sí lo hace con la gente que no tiene criterio. Si la gente te cuenta chismes, que luego me vienes a preguntar a mi si son o no verdad, ¿ qué quieres que te diga, chico? Que no sé siquiera las mierdas que sueltan de mi por ahí, como quieres que te diga si son o no ciertas? Y en ese momento es cuando comienzas a llevarte por todo lo que te dicen los demás, te utilizan como una maldita marioneta, ¿ no te ves? Incluso hay veces que me das pena, no sé como puedes creértelo todo, no sé como puedes llegar a tales puntos, pero que sepas que si algún día estás dispuesto a pensar por ti mismo, a no ser dos personas diferentes, a ser una buena persona conmigo de nuevo ( que por no estar delante de lo que dices todo el día no significa que puedas insultarme y contar todo lo que quieras de mi a tu antojo), a decirme que todo irá bien, a volver a recoger un poco de mi cariño, estaré ahí, pero no esperando ni mucho menos, y menos aun toda la vida, así que, piensa las cosas, y no seas en tu casa alguien, con tus colegas otro, y conmigo otro, piensa las cosas, y no tengas miles de versiones de ti mismo.
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