martes, 29 de enero de 2013

Una vez te acostumbres, pronto llegan las decepciones por "nada", el miedo a perderlo, el miedo a que todo pase y se esfume. Puede que sea una de las muchas razones por las que no te gusta acostumbrarte, y menos cuando con esa costumbre te ves realmente bien. Tienes miedo de cansar, sí, de que los demás se aburran antes de ti, que creen expectativas que tú no eres capaz de alcanzar, o simplemente, se derrumbe todo por cualquier razón, o peor aun, sin razón. Seguramente sea que no te ves como aquella persona que puede hacer feliz al resto...durante el resto de sus vidas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario