Siempre necesitamos motivos. Por esa razón no hay nada verdadero, nada nos satisface, pues cuando el motivo lo tenemos claro buscamos nuevas metas. Tenemos que aprender a valorar lo que conseguimos y no esperar más cosas.No es ser conformista, es ser justos. Al contrario de lo que nos hacen creer, el mundo es finito, y nuestras posibilidades aun más. Soñar no está mal, pero hay que saber cuándo poner al menos un pie en tierra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario