A lo mejor lo que necesitas es tiempo, recapacitar sobre todo esto, tratar de superarlo, no sé, no me puedo poner en tu piel, por mucho que lo intente, no he pasado por nada parecido, pero sé que tu tampoco puedes ponerte en la mía. A este paso quedaré yo siempre como la mala de la historia, como la que juega con todo, como la que tiene que salir siempre bien, pero la verdad es que no me hace ni una brizna de gracia esto. ¿Cuánto creen los demás que se puede vivir en una mentira?. Pues no mucho, y sí, afirmo que todo lo que he vivido lo he vivido porque he querido, a ver si de una vez comprendes que todo lo que hice, no lo hice por mí, ni por ti tampoco, lo hice porque creía que era lo correcto, no fue ni por pena ni por gusto, ni por obligación ni porque me aburriera, simplemente, porque quise, porque pensé que era lo adecuado en ese momento, y, ¿sabes qué? en ese momento lo fue. Todo lo que hice lo hice por una razón, sea esta más o un poco menos sencilla, pero lo que no permitiré que pienses es que lo hice por pena ni porque me sobraba tiempo, porque chico, tiempo es lo que todo el mundo anda pidiendo en este mundo, y lo que nunca nadie conseguirá ganar. Si te gusta bien, y si no, siento no haber sido capaz de mentirte en ningún momento. Ahora bien, si necesitas no volver a saber nada de mí nunca más, pues esa es tu decisión, ya yo tomé la mía y no me arrepiento, ni lo voy a hacer, de lo hecho y de lo que queda por hacer, ahora está en tu mano compartir lo que nos queda de vida de otra forma, o de olvidarme como un cobarde huyendo de lo que hubo pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario