Las cosas nunca pasan como nosotros queremos, no están planeadas, no hay un libro escrito con lo que nos va o no a suceder, no, el destino no existe, las cosas no pasan porque tengan que pasar y ya, las cosas pasan porque nosotros queremos y elegimos que pase así,el destino, esa palabra abstracta para el punto de vista de la mayoría, es un personaje de nuestra propia historia creado por nuestro miedo, por nuestro miedo e irresponsabilidad, no queremos hacernos cargo de las consecuencias de nuestros actos, y lo intentamos solucionar con "el destino""el destino", pues el destino no es más que una jodida palabra inventada por una persona que a lo largo de su vida comenzó a temer por la repercusión de sus actos, por el querer conocer qué va a pasar con él en un futuro, sin saber, que el futuro, al igual que el tiempo, es algo irreal, algo que nosotros hemos creado, algo que no se debería medir de ninguna manera, hemos aprendido a tener prisa por todo, a andar y contar el número de nuestros pasos, en vez de lo que pisamos mientras pasamos, si vamos avanzando o, por el contrario, retrocediendo, hay cosas, que son las que verdaderamente importa, y por nuestro pensamiento equivocado de las cosas, nos las perdemos, y es así, porque en el camino las piedras no vienen hacia nosotros, las piedras no son las que nos persiguen, sino que somos nosotros los que chocamos con ellas al pasar.
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