Intentaban refugiarse, aquel lugar se volvía un poco más cálido a cada segundo. Pena que volvería a enfriarse hasta su próxima aparición. No había nada pactado, o quizá estaba todo pensado, pero ese calor no servía de nada si luego volvía al frío de la noche durante incontables días.
Puede que empezara a necesitarle, pero ellos mismos se quitaban la manía con la simple indiferencia y dejadez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario