lunes, 9 de enero de 2012


Y se convierte en una mezcla de todo en nada, de nada en todo. Querer mucho y saber que es imposible, intentar lograrlo, y en el mismo intento llamarte loca, querer rendirte, dormirte intentando no perder tu orgullo, cerrando los ojos, pasar noches con la mente menos en blanco de lo normal.Y todo esto ¿por qué? Por cogerle cariño a la gente que no estaba destinada a ello.
Pero, desde cuándo he creído yo en el destino? Que le den a todo. Es lo que yo quiero, es lo que necesito.

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