No pienso ser una buena dama, ni siquiera sé si existe un caballero, mi caballero, no he visto más que un caballo solitario vagando por el bosque de madrugada. Solo me pregunto de dónde vendría, o a dónde se dirigía. No quise seguirlo. Me dijeron que me quedara en la torre del castillo de sus sueños, pero yo quise esperar en un banco, creo que él lo sabrá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario