Y ya no sé por dónde tengo que ir, quería buscar nuevos caminos, los encontré, y ahora desearía volver a los de antes, pero hay un problema, no hay marcha atrás y tampoco se está tan mal, todo es cuestión de acostumbrarse, pero, ¿cómo se acostumbra uno a un camino en el que hay más piedras y cuestas que florecitas y mariposas?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario