- Ven - me dijo mientras yo hacía un amago para irme.-
- Ya me he despedido- Le dije fríamente mientras los demás se alejaban-
- No querrás irte sin un abrazo y un beso de buenas noches- me dijo, extendiendo su mano.-
- Siempre me he ido sin ellos, ¿por qué iba a necesitarlos ahora? - contesté de una manera más fría aun-
- Porque lo noto en tu mirada, tus ojos me lo están gritando- dijo mientras se le dibujaba una sonrisa en la cara-
- Siempre los he necesitado en realidad, pero nunca antes te habías parado a observar-
- Entonces déjame darte lo que necesitas ahora que lo sé-respondió con una voz menos segura.-
- Puede que sea tarde- bajé la mirada-
- Sé que no lo es- me cortó y se acercó hasta mi cara.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario