viernes, 24 de enero de 2014

jueves, 23 de enero de 2014

Temo decirte que estamos condenados. Condenados a intentarlo una y otra vez sin saber el resultado final. 
Hasta que llegue el momento. 

Todo gira, no siempre de la manera que imaginamos, pero jamás deja de girar.



Nadie es eterno, no en materia, no en mente, no en cuerpo. Por eso es menester tener el poder, o quizá la obligación, de elegir la manera en la que queremos llevar a cabo nuestros efímeros instantes en este mundo, aunque no en casa ocasión elijamos la que realmente ansiáramos.